Tarjetas de memoria para dron
Velocidad de escritura, clases V30 y V60, capacidad útil: elegir una tarjeta que no corte la grabación en vuelo.
La avería más desconcertante
Una tarjeta inadecuada no falla al arrancar. Falla en mitad de una grabación, sin avisar, y por lo general en la toma que no se podrá repetir.
La razón es sencilla: filmar produce un flujo continuo. Mientras la tarjeta sigue el ritmo, todo va bien. En cuanto se queda atrás, el aparato interrumpe la grabación y el archivo queda truncado.
Lo que cuenta: la velocidad de escritura sostenida
Una tarjeta anuncia a menudo una velocidad de lectura alta, en letras grandes. No es ese el valor que decide. Cuenta la velocidad de escritura que garantiza sin interrupción, indicada por la clase de velocidad de vídeo.
| Marcado | Escritura garantizada | Para qué uso |
|---|---|---|
| V30 | 30 MB/s | Vídeo 4K corriente |
| V60 | 60 MB/s | Tasas altas, 4K a alta cadencia |
| V90 | 90 MB/s | Rara vez necesario en un dron de ocio |
⚠️ Un logotipo U3 o Class 10 por sí solo ya no basta. Esos marcados más antiguos corresponden a umbrales bajos, que alcanzan tarjetas que aun así se quedan atrás en un flujo largo.
Qué capacidad
| Capacidad | Lo que representa |
|---|---|
| 64 GB | Una salida, a condición de seleccionar después |
| 128 GB | La elección corriente: varias salidas sin transferir |
| 256 GB o más | Útil de viaje, sin ordenador para descargar |
⛔ Dos tarjetas de 128 GB valen más que una de 256 GB. Una tarjeta perdida, rota o defectuosa se lleva todo lo que contiene. Repartir las salidas en dos tarjetas cuesta lo mismo y divide la pérdida por dos.
Formatear en el aparato, no en el ordenador
Una tarjeta formateada por un ordenador puede funcionar un tiempo y luego producir errores. El formateo por el propio aparato coloca el sistema de archivos esperado y la alineación correcta.
A hacer después de cada transferencia completa, no una vez y para siempre.
En qué fijarse al comprar
- La falsificación existe, sobre todo en grandes capacidades vendidas muy por debajo del mercado: la tarjeta anuncia 512 GB y contiene 64, y luego sobrescribe lo ya escrito
- El rango de temperatura: un vuelo en invierno exige a una tarjeta más de lo que algunas de gama de entrada admiten
- El adaptador incluido no cambia nada en la velocidad: decide la tarjeta
El caso en que no hace falta
Algunos modelos llevan almacenamiento interno suficiente para un uso corriente. Comprar una tarjeta para esos aparatos es un gasto inútil, salvo para salidas largas o para transferir por lector en lugar de por cable.
Es el caso del DJI Lito X1 y sus 42 GB internos, mientras que el Lito 1 de la misma serie exige en cambio una tarjeta desde el primer vuelo.
Dónde encontrar estos accesorios
Estos enlaces abren una búsqueda en una tienda. No están remunerados y no ganamos nada con sus compras: nos indican qué accesorios le interesan realmente.